Nuestro laboratorio pieza a pieza: La cámara limpia

Si alguna vez habéis mandado un disco duro a un laboratorio de recuperación de datos y os han mandado el presupuesto, habréis visto que en muchos casos aparece la palabra “Cámara Limpia”. Esto se debe a que el disco en cuestión tiene fallos hardware que necesitarán de la apertura del mismo para su análisis.

Esta herramienta sólo se usará en caso de que la recuperación de datos tenga que efectuarse tras diagnostico de “fallo hardware” por la sencilla razón de que si el fallo que ha averiguado el técnico, es software, éste no debe abrirse. En estos casos sería suficiente con los softwares específicos en recuperación de datos con los que contamos en nuestros laboratorios iRecovery.

Vayamos al caso que nos atañe, una recuperación de datos de disco duro por fallo Hardware. Una de las partes más complicadas del proceso que debe realizar el técnico (una de muchas) es la apertura del disco. Para hacerlo de forma segura y no comprometer la recuperación de datos, el disco debe encontrarse en una habitación impoluta, sin riesgo de partículas de polvo, para que no corrompan la superficie de los datos que contienen toda la información.

Pero no vale con tener una habitación limpia. El ir y venir de gente, ventanas o simplemente el ambiente natural, puede contener la suciedad típica imperceptible al ojo humano pero que, seguro, no será imperceptible a la delicadeza del disco duro del que queremos recuperar los datos perdidos.

Para ello existe la Cámara Limpia o Laminar Flow. Se trata de un pequeño habitáculo en el que se introduce el técnico (siempre con la vestimenta de protección adecuada) que absorbe las partículas de polvo que puedan haber en el ambiente, de manera que el disco pueda abrirse en un espacio completamente libre de suciedad.

En la parte del techo, la cámara limpia tiene una tipo de aspirador especial con distintas potencias que absorben las partículas de polvo o residuos sin movilizar el aire y sin poner en riesgo las pequeñas piezas que forman el disco duro.

A parte de un pequeño ruido, el trabajo de la cámara limpia será prácticamente imperceptible para el humano.

Así, no nos arriesgamos a que un disco del que se quieren recuperar los datos porque viene ya suficientemente dañado, empeore con la suciedad ambiente.

El técnico podrá trabajar, de esta manera, sin preocuparse por factores externos y centrándose puramente en el disco duro ya que es una tarea suficientemente delicada en sí misma y que necesita una precisión y seguridad que no puede conseguirse fuera de un laboratorio preparado.